Para entender por qué el chileno Jorge González es uno de los mejores letristas de la historia del rock (y pop) en español), sólo hace falta escuchar "Corazones rojos", incluida en el clásico Corazones de Los Prisioneros (aunque es también extraoficialmente conocido como "el primer disco solista de Jorge González", pero ésa es otra historia). Se trata de quizás la denuncia más acabada del machismo.
"Corazones rojos, corazones fuertes, espaldas débiles de mujer
Mil insultos como mil latigazos, mil latigazos dame de comer.
De comer cordura, de comer comida, yo sabré cómo traicionar
Traicionar y jamás pagar, porque yo soy un hombre y no te puedo mirar.
De comer cordura, de comer comida, yo sabré cómo traicionar
Traicionar y jamás pagar, porque yo soy un hombre y no te puedo mirar.
Eres ciudadana de segunda clase, sin privilegios y sin honor
Porque yo doy la plata estás forzada
a rendirme honores y seguir mi humor
Búscate un trabajo, estudia algo, la mitad del sueldo y doble labor
Si te quejas allá está la puerta, no estás autorizada para dar opinión
Porque yo doy la plata estás forzada
a rendirme honores y seguir mi humor
Búscate un trabajo, estudia algo, la mitad del sueldo y doble labor
Si te quejas allá está la puerta, no estás autorizada para dar opinión
Corazones rojos, corazones fuertes, corazones rojos
Hey mujer
Hey mujeres
Hey mujeres
De tu amor de niña sacaré ventaja,
De tu amor de adulta me reiré.
Con tu amor de madre dormiré una siesta,
Y a tu amor de esposa le mentiré.
De tu amor de adulta me reiré.
Con tu amor de madre dormiré una siesta,
Y a tu amor de esposa le mentiré.
Nosotros inventamos, nosotros compramos,
Ganamos batallas y también marchamos
Tú lloras de nada y te quejas de todo
para cuando a veces nos emborrachamos
Ganamos batallas y también marchamos
Tú lloras de nada y te quejas de todo
para cuando a veces nos emborrachamos
Corazones rojos (corazones rojos)
Corazones fuertes
Corazones fuertes
Hey mujer
Hey mujeres
Hey mujer
Hey mujeres
Hey mujeres
Hey mujer
Hey mujeres
En la casa te queremos ver, lavando ropa, pensando en él
Con las manos sarmentosas y la entrepierna bien jugosa
Ten cuidado de lo que piensas, hay un alguien sobre ti
Seguirá esta historia, seguirá este orden,
Porque Dios así lo quiso, ¡porque Dios también es hombre!"Con las manos sarmentosas y la entrepierna bien jugosa
Ten cuidado de lo que piensas, hay un alguien sobre ti
Seguirá esta historia, seguirá este orden,
(perdón por el formato; no sé qué carajo pasó, pero se lee, ¿no?)
Podríamos escoger muchos otros temas para ilustrar lo cabronsísimo de Jorge como poeta, pero me quedo con un clásico anterior que, 30 años después, sigue sonando bien: "We Are Sudamerican Rockers" (1984).
"Son hermosos ruidos
que salen de las tiendas
atraviesan a la gente y les mueve los pies
baterías marchantes, guitarras afiladas
voces escépticas que cantan de política
No te asustes es mejor que te boten
hoy ya no has llegado a tu trabajar
no atiendas el mensaje, atiende los golpes
decimos los que sabes pero sabemos cómo hablar
es como rock and roll
pura música basura
un poco transformada para que suene igual
pintamos el mono pero nos da lo mismo
plagiando y copiando como todos los demás
Elvis... sacúdete en tu cripta
we are Sudamerican rockers
nou sommes rockers sudamerican
No nos acompleja revolver los estilos
mientras huelan a gringo y se puedan bailar
nuestra pésima música no es placer para dioses
jamás ganaremos la inmortalidad
flores y amores asunto de niñas
gritar y patear es aprovechar (tu sangre joven)
esto es un negocio pero un pésimo negocio
mentir y robar de lo mejor funcionar
Presley... sacúdete en tu cripta
we are Sudamerican rockers
nou sommes rockers sudamerican(bis)
Sudamerican rockers
Sudamerican nou sommes
Sin mujeres, sin millones, sin calidad
lo hacemos perfecto, lo hacemos fantástico
sentimos envidia de los rockers de verdad
sin ninguna vergüenza
'cause we are Sudamerican rockers
ay ay ay ay ay ay ay ay ah
nou sommes rockers Sudamerican
rockers Sudamerican"
Pero Jorge, como buen kamikaze, es subestimado, en buena parte debido a asuntos personales (sus bien publicitados problemas con ex compañeros de Prisioneros, en los cuales no me voy a meter porque no me interesan) y otra por mantenerse al margen de la movida y hacer lo que se le cante, siempre, en lugar de seguir modas o entregar lo que se espera de él. Cuando me enteré que González (quien hoy se llama "Leonino") tenía un disco en inglés, quise hablar con él después de varios años. Pero la buena gente de Rockass Online (que organizó un reciente show de Jorge en Nueva York) me advirtió que no podía preguntarle nada sobre Los Prisioneros, lo cual instantáneamente me hizo perder el interés y me llevó a que, muy respetuosamente, retirara mi solicitud de entrevista (yo pregunto lo que quiero; si el artista no quiere contestar, está en todo su derecho, pero a mí nadie me dice qué puedo o no puedo preguntar).
Como siempre pasa, por lo general el artista (si es genuino) no tiene problemas en contestar lo que sea: es el manager o su entorno el que dice lo contrario, y en un par de días Rockass Online me contacta para aclararme que Jorge, en realidad, estaba listo para hablar de lo que sea. Ésta fue la charla.
¿Qué hacés, Jorge? ¿Te acordás de mí, aunque sea vagamente? Hace siglos que no hablamos...
Vagamente...
Te refresco la memoria: la última vez que nos vimos fue cuando estabas grabando tu primer disco solista [1993] en Los Ángeles. En un momento te hice escuchar "No puedo llorar", de Jaime Roos, y te voló la cabeza. Y después nos quedamos todos viendo el Season 1 Premiere de Deep Space Nine...
¡Uy, me acuerdo de cuando vimos Deep Space Nine, era alucinante! El primer capítulo fue increíble y después se desinfló.
Che, casi no hago la entrevista, porque ni bien me dijeron que no querías hablar nada de Los Prisioneros, se me cortó el mambo.
Ve pa'l lado que quieras, no hay problema.
OK, volvamos atrás en el tiempo. Para mí, Los Prisioneros... I mean, no sé si fue el más vendido, pero Corazones debe ser por lo menos el disco más tocado de la historia del rock. Vas a cualquier fiesta y lo siguen pasando y la gente enloquece.
Es increíble todo lo que pasa con ese disco. Hicieron un festival grande al aire libre en Chile, [Primavera] Fauna [en 2012], y era todo súper cheto. Y me contrataron para tocar el disco Corazones entero, de comienzo a final. Yo estaba muy pudoroso, decía "éstos son niños de 20 años, todos chetos, ¿qué van a interesarse en escuchar ese álbum?"
En Chile la gente no tiene mucho respeto por su artista local. Pero fue una tremenda sorpresa porque, de hecho, me pusieron de penúltimo, y el último era Pulp. Y yo les decía, "¿Están locos? ¡Pónganme más temprano!" Pero fue un suceso increíble. Había gente que lloraba de la emoción. Quedé muy sorprendido en lo que se había convertido esa música.
Ese concierto es el mismo del disco Corazones (en vivo), ¿no?
Sí, es ése.
Sigamos yendo hacia atrás. Tu primer disco solista es un muy buen disco pop, pero debo confesarte que nunca entendí la portada. ¿A quién se le ocurrió ese mamarracho? ¿Qué quisiste hacer?
Yo, nada... Yo me había separado de Los Prisioneros y, cuando hice ese disco, alguna gente, sobre todo mi manager de esa época, me culpaban de que el problema con Los Prisioneros era que yo quería hacerlo absolutamente todo. Las portadas, los videos, las grabaciones... Y yo con el tiempo me di cuenta que eso no era ningún problema. Era algo bueno que pasara así. Alguien tiene que tener un foco creativo detrás de todo. Entonces, en ese disco experimenté algo nuevo: que el productor produjera, la gente del sello hiciera la promoción, un artista de afuera hiciera la portada, que el videísta eligiera el video, y me la jugué con eso. Y no resultó, la verdad. En la portada no tuve ninguna injerencia, no tuve idea de lo que estaba pasando.
En su momento me gustó mucho y ahora no encuentro el disco por ningún lado. Me gustaría escucharlo de nuevo para ver qué siento.
¿Musicalmente quedaste conforme con ese disco?
No mucho, la verdad. Como te dije, también decidí que el productor produjera y yo no di ninguna idea de producción. Pasé mis demos, que eran muy diferentes al álbum, y luego se trajeron músicos fantásticos y la grabación sonaba muy bien. Pero hacía falta el sonido programado mío original. Corazones está todo programado por mí...
Sí, y muchos lo consideran tu verdadero debut solista, más que un disco de Los Prisioneros...
No se trataba sólo de mi voz, sino de la manera de orquestar, de juntar los instrumentos. Ahí estaba la valía de lo que yo hago. De ahí en adelante nunca más trabajé con músicos externos, siempre trato de tocar yo los instrumentos que están en el disco; aunque estén mal tocados, tienen el feeling de lo que quiero entregar.
Fast-forward: cuando me enteré que tenías un disco en inglés, me agarré la cabeza porque en ese sentido (sólo en ese sentido) soy un purista estalinista que quiero que los rockeros en español canten en español. Conozco muy pocas excepciones de gente latina que canta en inglés de manera convincente. Pero tu disco me gustó al punto que creo que es tu mejor trabajo solista. Son muy buenas canciones, aunque hubieses cantado en sánscrito. ¿Dónde lo ponés vos a Naked Tunes en tu ranking personal?
Yo creo que sí, es el mejor, junto con el anterior que se llama Libro.
Libro es en castellano pero lo compuse en la misma época que [Naked Tunes]. Con todo respeto, [Naked Tunes] no es Miguel Mateos cantando en inglés. No. Es un disco hecho por una persona que vivió tres años en Nueva York y que ahora está viviendo en Berlín. O sea: vivo en un mundo en el que hablo inglés todos los días. Y además...
Pará, pará, pará... Ahí le tiraste un palito a Mateos, pero ¿cuándo cantó en inglés? Lo único que sé es que vivió dos años en Los Ángeles y que una vez dio una conferencia de prensa en Buenos Aires y hablaba con acento, o no le se acordaba de las palabras en español, o algo así. Desde entonces, lo gastaron y se convirtió en el tipo de artista que los críticos aman destrozar, antes de escuchar sus discos.
Es muy talentoso Mateos. Considero que es un súper artista pop pero, como muchos artistas, no se conforma con ser un súper artista pop; quieren ser considerados "rock". Pero es un capo.
Ya nos fuimos al carajo y ahora terminamos hablando de Miguel Mateos, pero en un ratito volvemos a Jorge González. ¿Sabés cuál es mi disco favorito de Mateos? Pisanlov. Es un discazo, e injustamente olvidado. Anyway, back to Jorge González.
Lo que te decía de mi disco en inglés es como para fruncir el ceño de que Jorge González saque un disco en inglés, así que no lo publiqué en Chile ni lo promocioné, ni quise que se enterara nadie allá que existe. La gente del label acá tenía interés en sacarlo en Chile porque pensaban que allá iban a venderlo todo, pero yo pensaba que si lo publicaban en mi patria no habría ningún esfuerzo del label por venderlo acá, y yo lo que quiero es hacer un camino acá, entre la gente que habla en inglés. Y me está resultando muy bien.
Tocás esta noche en Nueva York, ¿no? [6 de noviembre de 2014) ¿Tenés alguna banda?
Vengo con un pianista, un chico de Queens. Sergio Valenzuela, chileno. Vamos a tocar piano y yo en la guitarra acústica.
¿Pero vivís ahí o en Berlín?
No, yo vivo en Berlín. En los '90 viví en Manhattan.
¿Naked Tunes son canciones viejas que compusiste hace años o son más recientes?
No, son nuevas. Las hice en Berlín.
A nivel producción, vos metiste mano en todo.
Lo hice yo todo en mi estudio, que en realidad en ese momento tenía un departamento de una sola pieza; la cama, los libros y el estudio. Ahí lo grabé.
Naked Tunes es tu debut como "Leonino", pero de eso ya hablaremos más tarde. Volvamos un poco y hablame de proyectos anteriores como Gonzalo Martínez y sus Congas Pensantes.
Es un disco que se va a reeditar en vinilo ahora y uno de los cuales estoy más orgulloso. Nos juntamos con un montón de amigos, algunos venezolanos, algunos alemanes, algunos chilenos... Les expliqué que yo encontraba que el house y la cumbia tenían mucho parentesco. Los dos son ritmos de origen negro y decidimos traspasar las canciones más clásicas, las que yo amo más, las que conocía desde niño, principalmente las cosas que hicieron Los Wawancó. ¿Conoces a Los Wawancó?
¡Los Wawancó! Are you kidding me? Los sufrí durante mi infancia, eran el símbolo de la música que no debía escucharse. Pero con el tiempo aprendí a valorarlos. Ahora, nunca me quedó claro si eran argentinos, colombianos o qué.
Eran de varios países, pero creo que uno era argentino. Yo era demasiado chico, yo era de barrio. Si veía un grupo tocando en vivo, era de cumbia, no oía nada más que cumbia.
Los Wawancó eran el grupo.
Sí. Así que recopilé las canciones de los Wawancó y traté de reproducir las cosas que estaban tocadas con instrumentos acústicos y grabarlas con sintetizadores. Con la ayuda de mi colaboradores sacamos un sonido con muchísimo filo y mucho amor. Lo que más me pone orgulloso de Gonzalo Martínez es que no era cumbia con un bombo debajo, sino los ritmos originales de la cumbia. Y otra cosa muy linda de ese trabajo es que tiene cero ironía, está completamente hecha con amor. No está hecho con esa distancia altanera que tiene "el rockero" respecto a la música más popular.
OK, hablame de Los Updates.
Fue una época en la que empecé a hacer música electrónica en México, un poco por jugar. Se lo pasé a un colega mío que se llama Ricardo Villalobos, un deejay muy prestigioso, y él consiguió que una compañía lo publicara. Como me estaban ofreciendo shows, me fui a vivir a España por un rato, para estar más cerca del ambiente. Empecé a tocar en lugares distintos. Al comienzo tocaba música electrónica live, que es ir con tu ordenador, algunos equipos y reproducir la música e improvisarla. Después empecé a trabajar como deejay, y con ese estilo de música pude tocar en lugares donde la música en castellano nunca llega. Fui a Tokyo, Osaka, Londres, Manchester, Venecia, Rusia... Fue una experiencia muy linda, pero con el tiempo me cansé de la electrónica. Era muy gastador en términos físicos y no muy gratificante en términos musicales. Yo me acerqué a la electrónica por lo que conocía de las fiestas de amigos, que eran muy experimentales. Pero la escena en general es muy, muy conservadora.
¿Conservadora musicalmente? ¿Como que están con la formulita y el steady beat y no salen de ahí?
No te puedes salir de ahí. Es música para niños drogados, y eso no me apetece mucho, la verdad. Aparte, sucedió un hecho externo, y es que yo en España vivía con mi hijo, y entonces ellos tenían la habitación de los juegos, y del ping-pong, la tele, al lado del estudio. Entonces no podía hacer canciones porque había mucho ruido. Si yo hacía música electrónica, subía el volumen general y ya me olvidaba. En cambio, cuando me fui a Berlín, la señora de abajo, que es una hinchapelotas XXL, cuando metía un poquito de beat, me iba a reclamar y amenazarme con la policía. Entonces por eso empecé a hacer música acústica, porque no tenía otra posibilidad.
OK, finalmente, ¿por qué el nombre Leonino?
Tenía conflictos con mi propio nombre, sobre todo en mi patria. La gente te para en la calle y te dice "¿Tú eres Jorge González?" y esto y lo otro. "Mira, yo me llamo así, pero no soy esto que tú crees". "¿Pero cómo, si yo lo vi en YouTube?!" (se ríe) "Yo no soy YouTube, yo soy una persona. Tú me miras y piensas que sabes quién soy yo, pero resulta que yo mismo no sé quién soy yo ni quiero saberlo". Yo quiero tener el misterio de la vida en el que no sabemos. No nos establecemos en quién somos. Creo que eso es lo mejor para alguien que está vivo, para alguien que hace música, porque así puedes ir descubriendo lo que está pasando cada día y no quedarte en una fórmula como persona y como artista. Cuando decidí que tenía que inventarme un nombre, escogí la mitad del nombre de mi hijo mayor, Antonino, y la mitad del nombre de mi hijo menor, que es Leonardo.
Nada mejor que definirse a través de sus hijos, ¿no?
Es lindo ponerse un nombre. Y aparte, hay un gran cantante argentino-sueco que se llama José González, entonces se podía prestar a una confusión.
¡Que se lo cambie él, vos llegaste primero! Anyway, ¿qué es lo que más te gusta de Naked Tunes?
Hay una canción que para mí significa mucho y que escribí antes de todo el resto. La escribí en una época en la que no estaba muy bien, batallando con adicciones, solo, problemas de plata. Fue una época negra, pero de la que aprendí un montón musicalmente.
¿De qué años estamos hablando?
Del 2010, mitad del 2010. Salía, entraba, me tironeaba, me recuperaba, hasta que al final tuve una crisis grande cuando me separé de mi ex esposa, fue bien doloroso. Y ahí ya paré, decidí hacerme vegetariano, dejar cualquier tontera y me acerqué más a la oración. Siempre que yo estaba en problemas, sobre todo de drogas y cosas así, se me aparecía la imagen de la abuela, la mamá de mi papá. Aparecía ella como dándome una mano, ¿no? Ella era el espíritu que me escondía la llave para que no fuese a buscar más, etcétera. Fue muy fuerte, pero solamente me acordaba de la señora cuando estaba mal, y decidí acordarme de la señora siempre, y se me ha mejorado muchísimo la vida. Incluso en una conversación con ella, yo le decía "Pero abuelita, ¿esto es idea mía o realmente me está pasando?" Y ella decía "¿Cuál es la diferencia? Si te ayuda..." Y tenía razón. Por ahí me volví loco, pero es mi locura privada, no la locura colectiva que nos arrastra a todo el mundo. Ésa sí que es peligrosa.
Parte clave de tu locura es la manera en la que te negás fervorosamente a hacer lo que otros esperan de vos. Perfectamente podrías haber seguido una fórmula que te daba resultado, pero siempre decidiste dar giros drásticos en tu carrera y pagar cualquier precio por hacer lo que sentís en un determinado momento. Eso es muy bueno por el lado artístico y personal, pero ser honesto a veces acarrea algunos problemitas más, digamos, prácticos, ¿no?
Sería un problema si no fuese porque a fines del 2010 empecé a trabajar con un manager uruguayo.
¡No me digas! ¿Quién?
Alfonso Carbone.
¡Uy! Palabras mayores! Ese tipo fue fundamental en la industria discográfica uruguaya. Tiene un oído e instinto letal. Me alegra que estés con él.
Es mi manager y uno de mis mejores amigos. Él me cambió la carrera completamente puesto que me empezó a ver como un artista importante y a pedir cosas importantes para mí y a ponerme en lugares de privilegio. Y eso te hace sentir muy, muy bien. Él fue el primero que publicó a Los Prisioneros fuera de Chile. En Montevideo, en el '85, nos llevó a tocar al Montevideo Rock, un festival grande. Trabajar con él me ha cambiado mucho todo, porque es un amante de la música, me banca a muerte y, además, es uruguayo, que son tan simpáticos, tan relajados... Son gente muy cool.
Y claro... Yo soy uruguayo... :)
¡Ah, no me acordaba! Los uruguayos son lo más. [Carbone] me impide hacer boludeces que yo no quiera y que no nos sirvan y eso es una bendición. Una canción que escribí cuando estaba no tan bien se llama "There is a Light". La hice para mí. Bueno, todas las hice para mí, pero ésa en particular se agregó al disco porque un amigo inglés había comprado el mejor micrófono de la historia y yo lo quería probar. Entonces me fui a su estudio y grabé "There is a Light" haciendo las armonías de las voces y me olvidé. Pero luego, cuando iba terminando el disco, él me pregunta, "Y bueno, la canción que grabaste, me imagino que va". Y yo dije, "No, ésa la guardé para mí". Y él dice, "No, ¡es la mejor!" Y claro, la publiqué, y la verdad es que, para mí, es la mejor. Narra una época--- Me gusta ver cómo me sentía en ese momento. Estaba con desesperaciones y todo pero sabía que había una luz, que siempre en los peores momentos había una luz que seguir.
¿Se puede decir que son los malos momentos de esas épocas lo que te hace, en parte, hasta cierto punto renegar de tu pasado, porque no te gusta recordar esos tiempos?
Con Los Prisioneros nunca tuve problemas de adicción ni nada. Cuando Los Prisioneros se separaron yo tenía 25 años y la primera cerveza me la tomé como a los 27, [ya de] grande.
Tenemos muchas cosas en común, vos y yo: los dos somos vegetarianos, el primer porro me lo fumé a los 29 y vos la primera cerveza a los 27, conocemos a Alfonso...
Bueno, Alfonso y Gustavo Santaolalla son dos personas clave para mí porque son gente que te acoge, te enseña y que no te impone lo suyo.
Pero yo pensé que no te había gustado tu primer disco solista...
¡Me encantó! Hicimos dos con [Santaolalla]. También hicimos Corazones, y Corazones lo amo. Con el otro no quedé muy contento, pero el trabajo con él fue maravilloso. Él es un capo. Si no me gustó fue porque hice un experimento y dejé demasiado irse a la rienda y pasó lo que tenía que pasar cuando eso sucede. Yo no estaba en condiciones de hacerme cargo de un disco en ese momento. Estaba muy perdido musicalmente.
Lo disimulabas muy bien...
Hay canciones preciosas igual. Yo te puedo mandar un vinilo.
Los Prisioneros eran pre-La Ley, ¿no?
Somos de la misma época, pero ellos se hicieron famosos mucho después.
¿Sentís que te pertenece algo del poder de la escena chilena actual? ¿Sentís alguna responsabilidad por haber inspirado a tantas bandas, o te sentís completamente ajeno?
No es una responsabilidad, sino un privilegio. Es un honor muy grande que la gente te cite como una influencia. Lo que me pasa a mí es como un milagro, porque en Chile, tradicionalmente, a un artista después de un tiempo lo olvidan y termina alcohólico en algún lugar, mal. Y a mí no me pasó eso. estoy súper bien, tocando en lugares preciosos, haciendo giras, y con respeto de la gente.
¿Hay algunos solistas o bandas nuevas chilenas que te llamen la atención?
Sí, claro. Están Anita Tijoux, Gonzalo Yañez, Pedropiedra, Jorge Delaselva...
Pará, pará, pará... ¡Gonzalo Yañez es uruguayo! :)
Oh, sí... Uno de mis mejores amigos.
¿Pero habla con acento chileno?
¡No! El tipo lleva todo una vida en Chile y yo le pregunto, "Hueón, ¿por qué sigues hablando como uruguayo? Ni siquiera como uruguayo, como teñopor [porteño, de Buenos Aires]" Y él me dice: "Y... ¡Por las minitas!" (se ríe)
Uy... No lo podemos quemar. Creo que se casó hace poco, ¿no?
Se acaba de casar y está muy fiel.
OK, entonces voy a aclarar que esto lo dijo cuando era soltero.
Sí... Es un divino, Gonzalo. Increíble. Está lleno de gente muy buena en Chile.
Hablando del vegetarianismo, espero que seas veggie por cuestiones éticas, no de salud. Si sos vegetariano porque es "más sano", lo cual es cierto, tarde o temprano vas a empezar a comer carne de nuevo, como suele suceder.
Nunca quise comer carne de nuevo. La verdad que nunca me gustó mucho la carne. Aparte, energéticamente me pone mucho más pacífico ser vegetariano. ¿Y viste cómo tratan a los animales que comemos?
Totalmente... OK, entonces me quedo tranquilo: you're a veggie for all the right reasons...
(se ríe)
¿Algo más que no hayamos tocado?
No, creo que hablamos de todo. Te voy a hacer llegar el vinilo. ¿Cuál es tu email? Pásame tu dirección.
(se lo paso)
¡Ah...! ¡Tú eres Lopetegui! ¡Te tenía como Enrique pero no sabía que eras Lopetegui! ¡Claro! Ahora me aparece tu cara.
Imaginate la misma cara, pero sin pelo.
(se ríe)
Para escuchar Naked Tunes completo, hagan click aquí.


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