Thursday, February 1, 2007

Jorge Drexler: La historia del muñeco

(publicado en Rumbo, 28 de abril de 2005)

Un maestro, este Drexler.

Primero, deja la medicina en Uruguay y acepta la invitación de Joaquín Sabina para mudarse a España. Después, una nominación al Grammy Latino (por Sea, 2001) y una nominación al Oscar, la primera para una canción en español (por 'Al otro lado del río').

Drexler hizo historia antes de hacer historia. Porque lo hizo después de recibir el Oscar, y en cada presentación en público en la televisión de Estados Unidos, empezando con la victoria en Hollywood.Pero para entender ese momento, cuando se puso a cantar la canción que le habían negado interpretar en vivo, no estorba saber un poquito más de lo que pasaba por la cabeza de Drexler antes de aceptar el Oscar de manos de Prince, a quien admira.

"Cuando lo vi entrar [al escenario para anunciar al ganador], por primera vez pensé 'Uy... qué lindo sería ganarlo'", dijo Drexler a RUMBO por teléfono desde Nueva York. "Hasta ese momento no pensaba en ganar. A veces uno piensa que la cosa está 'cocinada' de antemano. Pero después uno empieza a carburar, que quizás tenga una 'chance' y tiene que estar preparado para no hacer un papelón. Lo de la reverencia [a Prince sobre el escenario] fue completamente espontáneo, pero un par de días antes ya había decidido que, si me tocaba agradecer el Oscar, yo lo que iba a hacer era cantar".

La voz de Drexler cantando "Clavo mi remo en el agua…", resonó en todos los rincones del Kodak Theater, con Santana mirando con los ojos y la boca abiertos en una sonrisa y Antonio Banderas persignándose y disfrutando el momento con cara de "¡de la que me salvé!" Y en todo momento, especialmente en medio de la controversia (que el mismo Drexler inició al hacerse eco de las quejas con una protesta personal formal a los productores del show), Drexler hizo todo con clase, respeto y sin ofender a nadie.

Hoy, el Oscar se conoce en Uruguay como 'El Muñeco', el nombre con el que lo bautizó Drexler. A propósito, ¿cómo está El Muñeco?

"Está bien, en casa, descansando", dice Drexler. "Dentro de poco me parece que lo voy a llevar a un banco, porque me da no sé qué tener una estatua en casa. Muy lindo, sí, pero no quiero estar pendiente que cada vez que salgo, 'lo llevo, lo dejo, lo llevo, lo dejo' ".

En Uruguay, Argentina y Brasil, la victoria de Drexler se tomó como una gesta heroica digna de todo tipo de homenajes. Es el aspecto que menos le gusta a Drexler.

"Lo agradezco, me gusta y me da gracia. Pero yo soy enemigo de la grandilocuencia, de los grandes héroes, de los mitos. Lo mío es escribir canciones y una canción mía fue escogida por un grupo humano muy influyente que dio una opinión muy positiva sobre ella. Pero eso es todo. Lo demás es circo".

Drexler, acostumbrado a tratar con un círculo reducido de periodistas serios, especializados en la música latina no comercial, ahora se vio frente a frente con una legión de periodistas de espectáculos con un perfil mucho más sensacionalista y menos conocedor.

"Me encontré con cosas increíbles", dice sobre la prensa post-Oscar. "No sé si agarran un pedazo de una oración y otro de otra y forman una oración nueva, producto de su imaginación. No sé".

Lo malo de esto es que Drexler es uno de esos tipos que vive para hacer canciones. Las mieles del éxito traen consigo, también, mucho menos tiempo para componer como en viejas épocas.

"Es algo que lamento", afirma. "Todo el lado bueno de esto está clarísimo: más trabajo, mejor paga. El lado malo es que de aquí a septiembre no voy a pasar más de dos noches seguidas en mi casa. Eso es muy inquietante para alguien que quiere llevar una vida normal. Por otro lado, es un momento muy importante y todo lo que haga en este período va a influenciar el trabajo futuro. Pero en septiembre paro para tocar la guitarra tranquilamente en mi habitación. Tengo varias composiciones muy importantes para otras personas y no las puedo hacer porque no tengo 'peace of mind'. Y lo último que quiero es quedarme encerrado en un hotel a componer. Si estoy en Nueva York, por ejemplo, quiero salir a la calle".

Después hizo radio en inglés en todo el país y el plato fuerte: su aparición en The Tonight Show, el programa número uno de la noche en Estados Unidos. Jay Leno mostró la portada de Eco (que salió a la venta con un bonus track de 'Al otro lado del río') y, cerrando el programa, Drexler dejó una versión memorable de la canción premiada. Al final, Leno lo aplaude mientras grita beautiful! y después se le acercó y le dijo "debiste haber cantado la canción [en el Oscar]".

"Por suerte", dice Drexler, "al final sí la pude cantar, ¿no?"

No comments: